Hoy día la calle esta durísima conviviéndose en una jungla de cemento en la cual nuestros hijos se pierden gracias a la famosa presión de grupo. La misma se define como aquella fuerza o atracción que ejerce un grupo o incluso individuos sobre otra persona. La persona afectada reniega de sus valores, de sus principios y accede a hacer lo que el grupo hace, o a su estilo de comportamiento. En muchas ocasiones se hacen cosas que incluso atentan contra la Palabra de Dios.
Bajo la presión de grupo un joven puede dar sus primeros pasos en las drogas, alcohol, pornografía, lenguaje sucio, música perversa, delincuencia e incluso inicia relaciones sexuales fuera de matrimonio. Muchas veces me pregunto que motiva a los jóvenes a ceder ante la presión de grupo, hay muchas respuestas para discutir. Tenemos que darnos cuenta de que la presión de grupo siempre ha existido y siempre existirá.
Cada joven de aprender a enfrentarse a dicha presión en las diferentes situaciones de su vida, es esencial puesto que se puede salir victorioso de la presión de grupo, pero hay que pagar un precio. Hay muchas respuestas, no obstante, pero debemos ser honestos y aceptar que no son lo suficientemente validas para que muchos jóvenes destruyan sus vidas e incluso lleguen al suicidio.
Hoy día existen muchos hogares disfuncionales que sirven de detonante en la toma de decisiones de los jóvenes. Veamos entonces algunas de las razones que llevan a los jóvenes a ceder ante la presión de grupo: baja o ninguna autoestima, la falta de una figura de autoridad, ausencia de afectividad, falta de aceptación a un grupo en el pasado, ausencia de valores, contaminación por los medios de comunicación de masas, pobres roles en gobierno e iglesias, aumento en la violencia domestica y escolar, maltrato del niño y del adolescente y conflictos sin resolver, depresión crónica, fobias, trastornos de la conducta etc.
Hay que reconocer que muchas de estas razones y conflictos emocionales son serias, duele admitir que el origen de muchos de estos problemas es la ausencia de Dios en el seno de la familia. Muchos de ellos comienzan cuando olvidamos la palabra de Dios y nos centramos en complacernos a nosotros mismos o a los demás. Los jóvenes de estos tiempos están bajo las más terrible presiones, expuestos a una sociedad en decadencia moral y espiritual.
Donde los que se denominan así mismos expertos enseñan que la Palabra de Dios esta obsoleta y la abstinencia sexual es una fantasía. Nos han dejado con muy pocas alternativas y elementos de juicio para tomar decisiones correctas, cauterizando así la capacidad de los jóvenes para discernir entre lo bueno y lo malo, lo real y falso, lo santo y lo impuro. Hermano que me lee, no todo esta perdido, sabe por que, por que Dios sigue estando en control, la Palabra de Dios sigue siendo la respuesta, la abstinencia sexual, la pureza y santidad son las alternativas.
Dios se burla de la sabiduría de los hombres, al final del camino, tenemos que reconocer que la Palabra de Dios es la única verdad. En resumidas cuentas la presión de grupo es persuadir a una o varias personas a seguir o ejecutar sus deseos, planes y adoptar ideas, aunque ellos mismos tengan sus dudas.
¨PUES, BUSCO AGRADAR EL FAVOR DE LOS HOMBRES, O EL DE DIOS, O TRATO DE AGRADAR A LOS HOMBRES, PUES TODAVIA AGRADARA A LOS HOMBRES, NO SERIA SIERVO DE CRISTO¨ GALATAS 1: 10